Ciudad de México, México. - Durante el sexenio de Enrique Peña Nieto, el gobierno mexicano implementó programas para entregar laptops y tabletas a estudiantes de educación básica con el objetivo de reducir la brecha digital. Sin embargo, esta iniciativa careció de un modelo educativo efectivo que garantizara su éxito a largo plazo.
La Auditoría Superior de la Federación evidenció que la entrega de dispositivos no fue acompañada de mantenimiento adecuado o capacitación para los docentes. Muchos equipos quedaron inoperativos o no fueron utilizados, lo que generó interrogantes sobre el verdadero impacto en el aprendizaje de los niños.
Mientras tanto, en Estados Unidos, desde principios de los años 2000, se ha seguido un enfoque diferente hacia la tecnología educativa. Programas como el Maine Learning Technology Initiative (MLTI) integran laptops en un modelo educativo continuo que incluye formación docente y evaluación del uso de los dispositivos en el aula.
El enfoque estadounidense se centra en la capacitación de los maestros para que puedan integrar la tecnología de manera efectiva en sus clases. Esto asegura que los estudiantes no solo tengan acceso a dispositivos, sino que también desarrollen habilidades digitales necesarias para su futuro académico y profesional.
La comparación entre ambos países resalta que no basta con entregar tecnología; es esencial implementarla dentro de una estrategia educativa sostenible y bien estructurada. La experiencia muestra que el éxito de un programa depende de su integración al sistema educativo y de la constante evaluación de sus resultados.