El Burgo, Málaga. - Un pueblo del sur de España generó controversia tras la quema de un muñeco que representaba al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, durante las festividades de Semana Santa. Este acto ha intensificado las diferencias entre los gobiernos de Pedro Sánchez y Netanyahu.
El evento se llevó a cabo el 5 de abril en el marco de la tradicional Quema de Judas, donde los habitantes de El Burgo incineraron una figura de siete metros llena de pólvora. La alcaldesa del pueblo, María Dolores Narváez, señaló que la celebración simboliza un mensaje de "No a la guerra, al genocidio". El video del suceso ha circulado ampliamente en las redes sociales.
Las autoridades israelíes reaccionaron al evento convocando a la encargada de negocios española en Tel Aviv, acusando al gobierno español de incitar al antisemitismo. La respuesta del Gobierno español fue firme, rechazando estas acusaciones y reafirmando su compromiso en la lucha contra el antisemitismo y cualquier forma de odio.
El contexto de esta situación se ha visto exacerbado por la guerra en Medio Oriente y las tensiones diplomáticas previas entre España e Israel. Este mismo año, el gobierno de Sánchez anunció una estrategia nacional de combate al antisemitismo y ha mantenido relaciones estrechas con comunidades judías en el país.
En defensa de la tradición, la alcaldesa Narváez subrayó que la quema de muñecos ha sido parte de su cultura desde hace más de un siglo y que no está dirigida contra el pueblo judío. La celebración, según ella, busca simbolizar la esperanza de paz tras un año difícil. La controversia continúa mientras ambas naciones intentan encontrar un terreno común ante diferencias culturales y políticas.