Rosarito, Baja California. - La Cámara Nacional de Comercio en Rosarito advirtió que, sin la implementación de topes en el Impuesto Predial, muchas empresas se verán forzadas a despedir personal o a cerrar sus puertas. Gustavo Torres, comisionado local de Canaco, solicitó establecer límites de incremento entre el 10% y 15% para propiedades residenciales y de hasta el 20% para empresas.
El comisionado explicó que las empresas están presionadas por múltiples cargas fiscales, provenientes tanto de los gobiernos municipales como de los estatales y federales. Esta situación exige a los empresarios solicitar revisiones en los montos del impuesto aprobados para este año, considerando el impacto negativo en el sector.
Torres Ramírez también mencionó que varios negocios han cerrado en la región en los últimos meses, similar a lo ocurrido en Tijuana. El elevado Impuesto de Nómina en Baja California ha afectado gravemente la competitividad y ha desincentivado las inversiones en la zona.
El impacto se extiende a los pequeños y medianos comercios, forzándolos hacia la informalidad por la falta de incentivos fiscales. Se estima que aproximadamente el 60% de los comercios en Rosarito operan sin formalizarse. Esta tendencia agrava la situación económica, sobre todo en el sector turístico, que ha sido uno de los más golpeados.
Torres Ramírez anunció que se enviará una propuesta escrita a la alcaldesa Rocío Adame con alternativas que beneficien a todos los sectores involucrados. Los empresarios están dispuestos a cumplir con sus obligaciones fiscales, pero argumentan que es crucial tener en cuenta las condiciones económicas que actualmente enfrentan.