Torre del Bierzo, León. - El 3 de enero de 1944, un grave accidente ferroviario en el túnel número 20 dejó un saldo de 100 muertos y 111 heridos tras una serie de colisiones bajo tierra. Durante tres días, el fuego y el humo transformaron el túnel en una trampa mortal.
El correo-expreso 421 colisionó contra otra locomotora y, más tarde, un tren de mercancías cargado de carbón se sumó al desastre. Los informes sobre el número de víctimas variaron durante años, reflejando la confusión en un contexto marcado por la censura de la dictadura franquista.
Una investigación en 2019 reveló detalles sobre el siniestro, rectificando los números de víctimas a partir de archivos históricos. Este accidente no solo destaca la precariedad del sistema ferroviario de la época, sino que también simboliza un periodo de sufrimiento y silencio en la España de posguerra.
El accidente en Adamuz, que dejó 42 muertos, reabre el debate sobre la seguridad ferroviaria en España y el desgastado sistema de infraestructuras del país. Dos días después, otros dos trenes descarrilaron en Cataluña, causando un muerto y al menos 15 heridos.
La memoria del túnel número 20 perdura como un recordatorio de las tragedias del pasado y de la necesidad de investigar y recordar el verdadero costo de estos desastres.