Monterrey, Nuevo León. - El centro de Monterrey se transformó en un gran festejo la noche del martes tras la victoria de la Selección Mexicana contra Ecuador por 2-0. Esta victoria garantizó su clasificación a los octavos de final del Mundial 2026, reunindo a cerca de 300 mil aficionados en la Macroplaza, el Parque del Agua y el Parque Fundidora, según el gobernador Samuel García.
Desde temprano, familias y amigos comenzaron a llegar a la Macroplaza y el Barrio Antiguo, donde restaurantes y bares establecieron pantallas para seguir el juego. Los asistentes, vestidos con la camiseta verde, aumentaron la euforia en el ambiente con cánticos y banderas, creando un ambiente festivo desde minutos antes de iniciar el partido.
Durante el encuentro, cada jugada del Tricolor fue recibida con gritos de apoyo y nerviosismo, reflejando la intensidad del momento. Los lugares en el Barrio Antiguo estaban llenos, mientras que en la Macroplaza, la multitud permaneció atenta frente a la pantalla gigante.
Una vez finalizado el partido, la celebración alcanzó su punto culminante. La alegría estalló en el centro, con grupos de personas abrazándose, lágrimas de felicidad y gritos de "¡México, México!" resonando por las calles. La atmósfera festiva se intensificó con el sonido de cláxones y el movimiento de las banderas, mientras el Barrio Antiguo se llenó aún más de aficionados.
Previo a la celebración, las autoridades implementaron medidas de seguridad y cierres viales para facilitar el acceso a los espacios públicos. Con la clasificación asegurada a los octavos de final, Monterrey se convirtió en el epicentro de una de las celebraciones más memorables de la historia reciente en Nuevo León.