Monterrey, Nuevo León. - En un entorno donde la violencia es un desafío constante, la rutina de los agentes de homicidios de la Fiscalía General de Justicia del Estado de Nuevo León revela la dedicación y sacrificios que enfrentan. Un día con los agentes Zuli y Diego Sebastián muestra cómo se prepara cada uno para su labor diaria, equilibrando la vida familiar con la disciplina.
La mañana de un agente comienza con la organización personal. Diego lleva a sus hijos a la escuela y luego entrena en el gimnasio antes de dirigirse a su destacamento. Zuli, por su parte, verifica su equipo y radio para asegurarse de que todo esté listo. Esta preparación es crucial antes de recibir las investigaciones asignadas por su comandante y realizar prácticas de tiro.
Cuando se activa un reporte, estos agentes deben trasladarse rápidamente al lugar de los hechos. Su labor incluye asegurar la escena, recabar indicios y documentar todo con precisión. “Cada indicio puede ser determinante”, afirma Zuli, enfatizando la importancia de su trabajo meticuloso. Los informes resultantes son fundamentales para la presentación ante el Ministerio Público.
La realidad de su labor es impactante, especialmente cuando hay víctimas inocentes. Diego comparte que los casos más difíciles son aquellos que involucran a niños. Sin embargo, ambos agentes están motivados por la convicción de hacer justicia. De acuerdo con Jorge Carrizales Benavides, director general de la Fiscalía, la coordinación entre diferentes cuerpos de seguridad ha llevado a una significativa disminución en la tasa de homicidios en el estado.
Las estadísticas revelan que en 2025, el número de homicidios fue de 741, una reducción de más del 50% comparado con 2024. Para 2026, los datos preliminares muestran continuidad en esta tendencia a la baja, con 118 homicidios en lo que va del año. A pesar de la presión constante, los agentes ven su labor como una oportunidad para contribuir a la seguridad de nuevo-leon/">Nuevo León y restaurar la justicia.