Monterrey, Nuevo León. - La Unidad K9 de la Fiscalía General de Justicia del Estado de Nuevo León desempeña un papel crucial en la detección de narcóticos, armas y explosivos. Este equipo especial también ofrece apoyo terapéutico, mostrando la versatilidad y el compromiso de estos perros en la justicia.
Los caninos están entrenados para realizar tareas específicas y contribuyen a las operaciones en diversas áreas. Marco Antonio, encargado de la unidad K9, mencionó que sus especialidades incluyen la detección de narcóticos, búsqueda de personas, explosivos y apoyo emocional. Este entrenamiento riguroso y constante es esencial para su efectividad en el campo.
La mayoría de los perros utilizados provienen de la Embajada de Estados Unidos mediante el programa DNL, parte del Plan Mérida. Cada canino pasa por un proceso de entrenamiento que incluye búsqueda de drogas en vehículos y espacios cerrados, así como simulaciones de búsqueda de restos humanos en terrenos desolados. Marco aclara que el entrenamiento se realiza de manera ética, sin maltrato.
Actualmente, la FGJNL cuenta con 11 caninos activos. Además de su labor en operativos, la institución rinde homenaje a aquellos que han fallecido o se han jubilado. Fotografías y cenizas de perros como Donny y Voz son conservadas en un espacio especial, recordando su legado en la lucha contra el crimen.
La unidad K9 de la Fiscalía de nuevo-frente-frio-ultimo-temporada-nl/">Nuevo León demuestra que el trabajo conjunto entre humanos y perros puede marcar diferencias significativas en la seguridad pública. Cada éxito representa un paso hacia la justicia y un compromiso con la protección de la comunidad.