Mérida, Yucatán. - El Paseo Verde, un espacio que debería ser familiar y recreativo, se ha convertido en un foco de vandalismo y deterioro. Las casetas del Instituto de Movilidad y Desarrollo Urbano Territorial (IMDUT) están cubiertas de grafitis, evidenciando la falta de atención por parte de las autoridades estatales.
Además, el almacén de bicicletas, ubicado cerca de la avenida 41 en Juan Pablo II, también presenta grafitis, lo que refleja un ambiente que parece haber abandonado su carácter público. Vecinos informan que las instalaciones, más allá de lo estético, están en condiciones críticas y representan un riesgo para la comunidad.
Los problemas de infraestructura son visibles. Cables de metal desprendidos y lonas mal aseguradas se mueven peligrosamente con el viento, poniendo en riesgo a los deportistas que utilizan el Paseo Verde para actividades al aire libre. Los residentes del área consideran que el parque ha dejado de ser un lugar seguro y acogedor.
El abandono y la falta de mantenimiento generan preocupación, ya que los espacios públicos deben ser seguros y accesibles para todos. La percepción de inseguridad y descuido en el Paseo Verde motiva a los habitantes a exigir acciones inmediatas de las autoridades para recuperar la integridad del lugar.
Las comunidades locales esperan que se tomen medidas urgentes para revivir el Paseo Verde y restaurar su propósito como un espacio seguro para la recreación. Sin acciones concretas, el riesgo de una tragedia se incrementa a medida que el vandalismo y el descuido continúan.