Escobedo, Nuevo León. - Luis Enrique Palacios y su hijo Hernán, un bebé de un año y medio, fueron despedidos con veladoras por familiares y vecinos afuera de su hogar tras un ataque armado que les cobró la vida. El hecho tuvo lugar cuando las víctimas regresaban a su domicilio para una visita familiar.
El menor perdió la vida mientras era operado en el quirófano de la Clínica 6 del IMSS, después de recibir un disparo en el abdomen. En el mismo incidente, Luis Enrique y otro hombre, identificado como Enrique Salazar, fallecieron más tarde en la Clínica 43.
Los disparos se registraron en la calle Eduardo Olivas, en la colonia Ricardo Flores Magón. De acuerdo con versiones preliminares, dos sospechosos a bordo de un vehículo abrieron fuego al llegar al lugar. Horas después, amigos y familiares establecieron una vigilia frente a la casa de las víctimas, colocando veladoras en su memoria.
En las investigaciones posteriores, se supo que Luis Enrique Palacios y Enrique Salazar eran cuñados. Uno de ellos trabajaba en una empresa de productos lácteos y el otro en un restaurante en mantenimiento. Hasta el momento, las autoridades no han podido determinar el motivo del ataque, confirmando que ninguno de los fallecidos tenía antecedentes penales y que no hay detenidos vinculados al caso.
Continúan las indagatorias para esclarecer los hechos, manteniendo a la comunidad en alerta ante este lamentable suceso.