Haría, Lanzarote. - El 15 de febrero, las inusuales condiciones climáticas en Lanzarote provocaron una serie de incidentes que movilizaron a los servicios de emergencia. Las ráfagas de viento y el oleaje dañaron estructuras, llevaron al aseguramiento de elementos en riesgo y crearon un escenario de potencial peligro para la población.
Las operaciones del Consorcio de Seguridad y Emergencias de Lanzarote se llevaron a cabo en varios municipios, incluidos Tías, Arrecife, San Bartolomé y Haría. Aunque no hubo reportes de heridos, se registraron daños en el mobiliario urbano y el tendido eléctrico, reflejando el impacto de las condiciones meteorológicas.
En la playa de La Garita, en Arrieta, se reportaron daños significativos, especialmente en la estructura del puente de acceso. Para garantizar la seguridad de los usuarios, los bomberos cerraron temporalmente el acceso mientras técnicos municipales valoran la situación. Esta intervención es crucial en un lugar visitado por locales y turistas.
Puerto del Carmen, en Tías, fue otro punto crítico. Los bomberos aseguraron una claraboya y una placa solar de farola que estaban en riesgo de caer. En Arrecife, las intervenciones incluyeron la remoción de una valla y la estabilización de un poste eléctrico dañado, con la coordinación de Endesa para su reparación.
Datos del Aeropuerto César Manrique-Lanzarote confirmaron rachas de hasta 74 kilómetros por hora, lo que subraya la severidad del fenómeno meteorológico. Las autoridades continúan monitoreando la situación y evaluando daños adicionales en la región.