Asunción, Paraguay. - Los disturbios ocurridos el domingo en el estadio Defensores del Chaco durante el clásico del fútbol paraguayo entre Olimpia y Cerro Porteño dejaron alrededor de 50 heridos y unas 63 personas detenidas. El partido fue suspendido a los 29 minutos por el árbitro debido a la falta de garantías.
La policía local, representada por el comisario César Silguero, detalló que seis de los detenidos están a disposición del Ministerio Público y que se registraron varios arrestos por tenencia de armas y sustancias prohibidas. Además, se aplicaron pruebas de aliento a 18 personas, resultando positivas en su mayoría.
Los disturbios comenzaron en la tribuna norte, donde un grupo de aficionados de Cerro Porteño intentó entrar al estadio antes del inicio del partido, lo que originó el caos. La situación se intensificó, llevando a la dispersión de la multitud por el uso de gases lacrimógenos, incluidos niños y mujeres.
Las autoridades señalaron en un principio que el número de detenidos podría haber sido de hasta 100, pero la cifra final se ajustó tras los informes de la policía. Esta clase de violencia no solo afecta a los clubes y sus aficionados, sino que también plantea preocupaciones sobre la seguridad/">seguridad en eventos deportivos en Paraguay.
El ambiente tenso suscita interrogantes sobre las medidas que deben adoptarse para asegurar la seguridad en futuros partidos. Se espera que las autoridades lleven a cabo una evaluación de las circunstancias y refuercen la seguridad en eventos masivos para prevenir situaciones similares.