Durango, Durango. - José Antonio Yépez Ortiz, conocido como El Marro, está cumpliendo una condena de 60 años, pero su influencia en el Cártel de Santa Rosa de Lima se mantiene. Desde la prisión, sigue impartiendo órdenes a través de listas que son enviadas a sus abogados y visitantes.
El gobierno de Estados Unidos impuso sanciones al cártel en diciembre de 2022, señalando su papel en el tráfico de huachicol, lo que afecta las operaciones de las empresas estadounidenses y priva a México de ingresos significativos. Recientemente, Omar García Harfuch, titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, comentó sobre la expulsión de 37 criminales hacia Estados Unidos, con el objetivo de desarticular redes que operan desde las cárceles.
A pesar de las detenciones, el nombre de El Marro no figuró entre los capturados, aunque su papel en la violencia de Guanajuato sigue siendo relevante. La última masacre, la de 11 personas en Salamanca, tuvo conexión directa con su grupo. Sicarios de El Marro, liderados por Moisés Soto Bermúdez, atacaron durante un evento deportivo buscando a un rival del cártel.
Las investigaciones revelan que las órdenes de El Marro son entregadas a su hermana Karem Elizabeth Yépez Ortiz, alias La Patrona, quien tomó el control del cártel. Junto a su esposo, mantiene la estructura criminal operativa tras la detención de su hermano y otros líderes. La Unidad de Inteligencia Financiera también identificó a Elsa Marisol Martínez, esposa de El Marro, como clave para el lavado de dinero.
La violencia sigue siendo un desafío en Guanajuato. A pesar de miles de detenciones de delincuentes, las operaciones dirigidas desde la cárcel por El Marro continúan atacando a civiles y generando temor en la población. Las autoridades deben intensificar sus esfuerzos para frenar este ciclo de violencia.