Monterrey, Nuevo León. - La "Batalla de Santiago" es recordada como uno de los partidos más violentos en la historia de la Copa del Mundo, donde Chile se enfrentó a Italia el 2 de junio de 1962. El encuentro culminó con una victoria para los locales, pero la agresividad del juego opacó el marcador final de 2-0.
La tensión era alta durante la fase de grupos, agravada por comentarios despectivos de medios italianos hacia Chile, lo que provocó el enojo de aficionados y jugadores locales. A pesar de los intentos de Italia de apaciguar las aguas, como entregar ramos de claveles al público, la reacción fue hostil y se dieron silbidos de rechazo.
Desde el inicio del partido, la violencia se desató con patadas y empujones. El árbitro Ken Aston, futuro creador de las tarjetas amarillas y rojas, tuvo que lidiar con la falta de control. La expulsión del italiano Giorgio Ferrini, quien se negó a abandonar el campo, marcó el inicio de una serie de actos de agresión.
Uno de los momentos más memorables fue cuando el chileno Leonel Sánchez golpeó al italiano Mario David, quien también recibió tarjeta roja. Hubo intervención policial en el campo para controlar los enfrentamientos entre los jugadores.
La “Batalla de Santiago” tuvo un impacto significativo en el fútbol. La violencia del encuentro condujo a reformas en el arbitraje y a la implementación de las tarjetas amarillas y rojas en la Copa Mundial de 1970. Chile avanzó a los Cuartos de final-clausura-2026/">Final, mientras que Italia fue eliminada, resultando posteriormente en una tercera posición para los chilenos tras vencer a Yugoslavia.