Barcelona, España. - Cadillac y Checo Pérez están en el centro de atención tras iniciar las pruebas oficiales de pretemporada en el Circuito de Barcelona-Cataluña. La nueva escudería estadounidense ha implementado una estrategia única para maximizar el desarrollo de su monoplaza, crucial antes del comienzo del campeonato mundial.
El equipo decidió pausar su actividad en pista durante los días central del test. Esta decisión responde a la necesidad de procesar datos y ajustar sistemas del vehículo. Durante este tiempo, los ingenieros trabajan en la optimización de componentes mecánicos y electrónicos, garantizando que cada sesión en pista sea productiva.
Checo Pérez y Cadillac enfrentaron una jornada de aprendizaje en el asfalto español, donde el foco fue comprobar la fiabilidad del monoplaza. Aunque Valtteri Bottas completó 33 vueltas, Pérez realizó solo 11 debido a problemas técnicos que requerían atención en los boxes del circuito. La gestión del tiempo en los tests permite a las escuderías seleccionar días de actividad, lo que en este caso llevó a un enfoque de rodaje selectivo.
La pausa técnica no es un retroceso, sino una fase estratégica para asegurar la eficacia de los encuentros en pista. Graeme Lowdon, directivo del equipo, mencionó que el balance inicial es positivo y que no hay prisa por acumular kilometraje antes de tener los sistemas debidamente calibrados. Al mismo tiempo, Pietro Fittipaldi trabaja en el simulador, correlacionando datos teóricos y reales para optimizar el monoplaza.
Cadillac y Checo Pérez planean regresar al asfalto el jueves, donde buscan avanzar en consistencia y velocidad. La estrategia de descanso en la semana podría ser clave para realizar pruebas más extremas y, sobre todo, asegurar la solidez mecánica necesaria para competir en la primera carrera del año. Cada vuelta se considera vital para la validación final del coche, estableciendo un enfoque más en la estabilidad que en la velocidad bruta.