Ciudad de México. - La anotación de Julián Quiñones en el partido entre la Selección Mexicana y Ecuador desató una celebración tan intensa que generó un sismo artificial en la capital del país. El fenómeno fue registrado por la estación RaspberryShake a las 20:22 horas.
El sistema SASSLA, que se encarga de la monitorización de riesgos en el país, confirmó que las vibraciones fueron producto del júbilo colectivo tras el primer gol del equipo mexicano. Los aficionados, al gritar y saltar, causaron un movimiento que fue captado por los sensores, similar a un seísmo.
SASSLA mencionó que el evento no tuvo repercusiones para la infraestructura ni la población de la Ciudad de México. La situación fue monitoreada, y las autoridades de Protección Civil no encontraron la necesidad de intervenir. Específicamente, el movimiento no implicó peligro o daño alguno en la zona donde se produjo.
Los sismos artificiales, como el registrado, son provocados por la actividad humana y no son generados de manera natural. Estas vibraciones pueden deberse a una variedad de factores, entre ellos explosiones, construcción de presas o excavaciones profundas. A pesar de su origen artificial, la magnitud de estos eventos suele ser baja, y los temblores que causan daños son en su mayoría de origen tectónico.
México es un país con alta actividad sísmica, debido a la interacción de varias placas tectónicas, lo que plantea un contexto único para la gestión de estos fenómenos. La Ciudad de México, en particular, es un área de alta sismicidad, lo que la convierte en un sitio de estudio e interés para las autoridades tanto en temas de prevención como de gestión de riesgos.