Guanajuato, Guanajuato. - El Mundial de México 1970 se destacó por ser el primero en implementar el uso oficial de tarjetas de amonestación y expulsión, un cambio que revolucionó el manejo de las infracciones en el futbol. Este sistema se implementó para establecer un criterio claro en la comunicación de decisiones disciplinarias.
Antes de 1970, los árbitros utilizaban una comunicación verbal que a menudo causaba confusión en los partidos internacionales. La introducción de las tarjetas permitió un entendimiento inmediato entre árbitros, jugadores y aficionados, eliminando las barreras idiomáticas. Esta medida fue una respuesta a la creciente complejidad de las competiciones deportivas.
Ken Aston, un exárbitro inglés, diseñó este sistema visual tomando como referencia los colores del semáforo. La tarjeta amarilla fue destinada a advertencias, mientras que la tarjeta roja indicaba expulsiones. En la Copa del Mundo de México, esta propuesta fue aplicada por primera vez, estableciendo un nuevo estándar en la regulación del juego.
El partido inaugural entre México y la Unión Soviética marcó el debut de este sistema. En este encuentro, Evgeni Lovchev fue el primer jugador en recibir una tarjeta amarilla en la historia de los Mundiales. A lo largo del torneo, se mostraron numerosas tarjetas amarillas, aunque sorprendentemente, no se registró ninguna tarjeta roja durante toda la competencia.
El avance hacia un arbitraje más contemporáneo fue evidente gracias a esta implementación, que facilitó un entendimiento universal en el campo de juego. Aunque México 1970 es recordado por sus eventos deportivos destacados y el triunfo de Brasil, su legado más duradero podría ser el establecimiento de un lenguaje visual que aún hoy rige en el futbol internacional.