Tijuana, Baja California. - Un avión militar de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, un Lockheed Martin C-130J-30 Súper Hércules, aterrizó en Tijuana el pasado 18 de enero, a pesar de la negativa oficial de las autoridades locales. Este hecho fue confirmado por los registros de vuelo.
La aeronave, con matrícula 14-5788, había llegado previamente al aeropuerto civil de Toluca, Estado de México, el 17 de enero. La presidenta Claudia Sheinbaum había reconocido que se trataba de un vuelo con fines de transporte de oficiales mexicanos hacia Estados Unidos para recibir capacitación. Sin embargo, las circunstancias de su aterrizaje en Tijuana han suscitado controversia.
La gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmeda, declaró en sus redes sociales que no hubo presencia de la aeronave en Tijuana el 18 de enero, descalificando los registros aplicados desde FlightRadar que evidencian la escala de aproximadamente una hora en la ciudad fronteriza antes de continuar hacia San Diego, California.
La presencia de este avión militar en el aeropuerto de Toluca ya había generado inquietud en la opinión pública. La presidenta Sheinbaum había mencionado que no se requería autorización del Senado para su aterrizaje, levantando preguntas sobre las normas que regulan este tipo de operaciones en territorio nacional.
En los próximos días, se espera mayor claridad sobre la situación y el impacto que esto tendrá en las relaciones entre México y Estados Unidos, así como en la percepción pública sobre la transparencia de las autoridades.