Mérida, Yucatán. - Los cambios bruscos de temperatura en Yucatán impactan tanto las actividades diarias de los habitantes como su salud. Según el doctor Miguel Betancourt Cravioto, especialista en salud pública, estas variaciones extremas desorganizan las defensas del cuerpo, haciéndolo más susceptible a infecciones respiratorias.
El especialista señala que las defensas biológicas del organismo requieren tiempo para adaptarse a cambios ambientales. Durante este período, la vulnerabilidad aumenta, lo que incrementa el riesgo de contagios cuando las temperaturas oscilan rápidamente entre frío y calor. Esta dinámica puede afectar especialmente a grupos vulnerables como bebés y adultos mayores.
La llegada del frío modifica el estilo de vida de la población. Se apagan ventiladores, se usan abrigo y se consumen bebidas calientes. Estas acciones, aunque necesarias, pueden fomentar una mayor susceptibilidad a virus y bacterias ya que la exposición en espacios cerrados, como escuelas y transporte público, aumenta.
Además, los cambios drásticos de temperatura también impactan en la conservación de alimentos. Durante el frío, es posible que los alimentos se mantengan en buen estado, pero con el calor, su manipulación inadecuada puede generar riesgos gastrointestinales. Betancourt recuerda la importancia de estar alerta a síntomas persistentes, como fiebre y fatiga, que podrían indicar una infección más seria.
Es recomendable seguir monitoreando las condiciones de salud, especialmente en periodos de temperaturas extremas. Adoptar buenas prácticas en la manipulación de alimentos y estar atentos a la salud respiratoria se convierten en medidas clave para proteger a la población.