Mérida, Yucatán. - La Comisión de Derechos Humanos del Estado de Yucatán (Codhey) alertó sobre el capacitismo y su impacto negativo en las personas con discapacidad. Este sistema de opresión perpetúa la exclusión y limita el acceso a derechos fundamentales para este grupo social.
El informe anual de Codhey señala que la sociedad asigna un valor superior a quienes se alinean con estándares de autonomía y productividad. Este enfoque considera la discapacidad como una deficiencia individual, ignorando el impacto de las barreras sociales, culturales y arquitectónicas que agravan la situación de estas personas.
La Codhey ha tomado en cuenta las observaciones de Disability Rights International (DRI), que a nivel mundial destaca la institucionalización como una forma grave de capacitismo. Este modelo no solo niega la dignidad de las personas, sino que también afecta el respeto a principios como la vida independiente y la inclusión en la comunidad.
El organismo enfatiza la urgente necesidad de fomentar la desinstitucionalización, que representa no solo el cierre de instituciones, sino la creación de alternativas comunitarias que promuevan la autonomía de las personas con discapacidad. Esto incluye garantizar viviendas adecuadas y servicios públicos inclusivos, junto a redes de apoyo efectivas.
Para avanzar hacia esta meta, es esencial implementar mecanismos de supervisión que aseguren el pleno ejercicio de los derechos de las personas con discapacidad en Yucatán y construir una sociedad más inclusiva y respetuosa.