Durango, Durango. - Durante una asamblea celebrada el pasado sábado, las colectivas feministas acordaron no marchar encapuchadas en la movilización del 8 de marzo. La decisión responde a la necesidad de fomentar un ambiente de inclusión y visibilidad en la protesta, que se desarrollará en la capital duranguense.
La marcha de este año se centrará en la desobediencia civil, que implica una acción pública y pacífica para hacer visibles diversas injusticias y demandas. Participantes enfatizaron que protestar es un derecho fundamental, y que buscarán ocupar el espacio público para expresar sus inquietudes y necesidades de manera colectiva.
En la reunión, se discutieron experiencias del año anterior, donde se reportaron casos de represión contra mujeres que usaban capucha y dispositivos de comunicación. Esto llevó a una reflexión sobre la importancia del cuidado colectivo y la necesidad de organizarse de manera segura durante la marcha.
La propuesta de no encapucharse no implica una prohibición; cada mujer tendrá la libertad de decidir cómo participar. Se acordó que el bloque de seguridad de la movilización no cubrirá el rostro, promoviendo una mayor identidad y unión entre las asistentes.
Respecto al recorrido, se optó por retomar la ruta habitual que será más larga y comenzará frente a Canal 12, avanzando por la Avenida 20 de Noviembre hasta concluir en la Plaza de Armas. Además, se anunciaron actividades previas al 8M y se establecerán comités de trabajo enfocados en temas de contención emocional, primeros auxilios y reivindicación cultural, invitando a la comunidad a sumarse.