Tijuana, Baja California. - Un juez de Control absolvió a Jessica Lizet, la mujer involucrada en el atropello de María Belén, una niña de 8 años, ocurrido en el bulevar Cucapah. La decisión se basó en la consideración de que Jessica actuó de manera culposa y no pudo prever el accidente.
Durante la audiencia, el juez determinó que la responsabilidad principal recayó en el conductor de la calafia y en la madre de la niña. Resaltó que los dos habían infringido el Reglamento de Tránsito Municipal al no seguir las normas adecuadas para el ascenso y descenso de pasajeros. Además, afirmó que el chofer de la calafia permitió que la menor bajara en un lugar inseguro, sin señalización adecuada.
El informe técnico y las grabaciones de cámaras de vigilancia confirmaron que Jessica se detuvo inmediatamente tras el accidente y permaneció en el lugar hasta la llegada de las autoridades. En contraste, el conductor de la calafia se alejó de la escena sin ser detenido. El juez declaró que aunque reconocía la responsabilidad de Jessica, no encontró sustento para vincularla a proceso por homicidio culposo.
Este trágico evento ocurrió el 1 de julio cuando María Belén, tras bajar de la calafia, cruzó la calle sola y fue atropellada por una camioneta Jeep Wrangler. El diagnóstico del médico legista determinó que sufrió politraumatismo, lo que resultó en su fallecimiento. La madre de la niña había indicado que su hija se adelantó al cruzar la calle, lo que llevó a la conclusión de que existieron fallas en la supervisión durante ese momento.
Como próximos pasos, las autoridades seguirán revisando el cumplimiento de las normas de tránsito en el área y podrían realizar cambios para mejorar la seguridad vial. La comunidad lamenta la muerte de María Belén y busca maneras de prevenir accidentes similares en el futuro.