Seyé, Yucatán. - La alcaldesa de Seyé anunció el cierre inmediato de cantinas y agencias de bebidas alcohólicas durante los eventos del carnaval, bajo la premisa de “mantener el orden público”. El cierre se comunicó a los propietarios sin previo aviso, lo que ha desatado una ola de críticas.
La suspensión de actividades se implementó para los días del carnaval, pero se permite la venta de cerveza en eventos oficiales organizados en el Palacio Municipal. Esto ha suscitado inconformidad entre los comerciantes, quienes en los últimos meses ya enfrentaron un incremento del 100% en su carga fiscal, lo que hace más difícil su situación económica.
Los propietarios de estos establecimientos consideran que la decisión de la alcaldía es contradictoria. Aseguran que la medida, que busca la seguridad pública, parece más bien una estrategia para concentrar las ventas en lugares específicos donde el Ayuntamiento tiene control. Las voces de protesta son claras cuando declaran que las restricciones se aplican justo en uno de los periodos más lucrativos del año.
La discrepancia se intensifica al observar que, mientras los negocios locales se ven obligados a cerrar, los eventos organizados por el Ayuntamiento continúan con la venta de alcohol. Esto plantea un cuestionamiento sobre la verdadera motivación detrás de la medida: ¿es realmente una medida de seguridad o una estrategia comercial?
Hasta ahora, el Ayuntamiento no ha ofrecido explicaciones sobre los criterios que justifican esta acción ni ha mencionado posibles compensaciones para los comerciantes afectados. La tensión y el descontento en la comunidad parecen aumentar, dejando a muchos en la incertidumbre mientras sus negocios permanecen con las cortinas bajadas.