Progreso, Yucatán. - Un domingo atípico en Progreso debido a las inclemencias del tiempo resultó en bajas ventas y menos actividad turística. A pesar del cielo nublado y el viento frío, cientos de visitantes llegaron al malecón, aunque abrigados con suéteres y chaquetas, mostrando un comportamiento poco habitual para un día de playa.
Los visitantes, en su mayoría familias y grupos de amigos, aprovechaban el día para caminar y observar el mar, mientras las condiciones del clima, causadas por el frente frío número 32, restringían el ingreso al agua. Algunos turistas expresaron que la temperatura era demasiado fría incluso para pisar la arena, lo que limitó sus actividades en la costa. María Fernanda López, originaria de Mérida, comentó que, aunque planeaban disfrutar del día, el clima no les permitió disfrutar al máximo.
La baja actividad en los comercios fue evidente, con restaurantes con pocas mesas ocupadas y servicios acuáticos sin funcionar. Los encargados de los establecimientos indicaron que la ocupación se encontraba entre un 30 y 40 por ciento, mucho menos de lo esperado en un domingo. Un responsable de un restaurante frente al mar dijo que la clientela buscaba consumir algo caliente y rápidamente se retiraban, dejando el ambiente desolado.
Varios visitantes de municipios cercanos, como Kanasín, Umán y Motul, también mencionaron que el frío fue un factor determinante para su corta estancia en el puerto. Sin embargo, algunas personas, como Laura Hernández de Valladolid, reconocieron que, a pesar de las condiciones climáticas, el malecón sigue siendo atractivo, resaltando su belleza incluso en días grises.
Finalmente, los prestadores de servicios turísticos consideran que esperan un repunte en la afluencia en los próximos días, cuando mejoren las condiciones meteorológicas. Confirmaron que esta jornada inusualmente fría afectó la economía local, que depende del turismo, especialmente en fines de semana. “Hoy fue un día demasiado tranquilo para ser domingo”, comentó un comerciante.