Morelia, Michoacán. - Margarita López Pérez, activista y fundadora del colectivo Buscando Cuerpos, declaró que la crisis de personas desaparecidas en Michoacán no solo persiste, sino que se ha intensificado. Afirmó que la situación actual es igual o peor que hace 15 años, a pesar del optimismo mostrado por el gobierno en sus discursos recientes.
La exdiputada del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) enfatizó que las leyes e instituciones existentes no han mejorado las prácticas de búsqueda en campo. Relató que, a menudo, se utilizan herramientas rudimentarias como palas y picos, y que los restos humanos no reciben el tratamiento adecuado durante las exhumaciones, lo que afecta la dignidad de las víctimas.
Un incidente notable ocurrió en Jiquilpan, donde las autoridades dejaron restos humanos sin recoger tras una intervención oficial. López mencionó que se llevó la mitad del cuerpo y se abandonó la otra parte, obligando a los colectivos a reiniciar la búsqueda para recuperar los restos que quedaron olvidados.
La activista también advirtió que el crimen organizado ha dificultado la labor de búsqueda, al señalar que hay áreas donde se les impide el acceso. Reveló que ha recibido amenazas directas en localidades como Los Reyes por exigir la entrega de cuerpos. Además, ahora enfrentan el riesgo de entrar en regiones que están minadas, lo que eleva considerablemente los peligros que enfrentan.
López compartió que reciben apoyo con equipos antibombas debido a la detección de artefactos explosivos en áreas donde buscan. Relató una experiencia en Zacapu, donde encontraron granadas de fragmentación escondidas, lo que les obligó a pedir ayuda para evitar una tragedia. Esta situación resalta la urgencia de atender la crisis de desapariciones en Michoacán.