Washington, D.C. - Amnistía Internacional (AI) advirtió que las prácticas autoritarias de la administración de Donald Trump han erosionado los derechos humanos en Estados Unidos y en otras partes del mundo. Un informe difundido hoy sostiene que esto ha generado un debilitamiento del Estado de derecho y ataques a libertades fundamentales.
El documento, titulado 'Sonando la alarma: aumento de las prácticas autoritarias y la erosión de los derechos humanos en Estados Unidos', menciona que la concentración de poder del gobierno limita la rendición de cuentas. Paul O'Brien, director ejecutivo de AI en EE. UU., expresó su preocupación sobre el peligro que representa esta tendencia.
AI señala que estas políticas han incrementado el riesgo para periodistas, manifestantes y defensores de derechos humanos. O'Brien destacó que estos métodos están desmantelando libertades como la de prensa, expresión y reunión pacífica, afectando a diversas instituciones y actores sociales.
El informe también señala retrocesos en el tratamiento de refugiados y migrantes, limitaciones en la protección contra la discriminación y el uso del Ejército en cuestiones nacionales. AI compara esta situación con patrones observados en otros países, donde gobiernos consolidadas buscan controlar la información y debilitar la disidencia.
O'Brien concluyó que es fundamental reconocer estos peligros y actuar en defensa de los derechos humanos: "Las prácticas autoritarias solo se arraigan cuando se permite que se normalicen. Debemos afrontar este momento crítico y proteger las libertades fundamentales".