Brasilia, Brasil. - Brasil examina el acuerdo comercial anunciado por Argentina y Estados Unidos, generado preocupación sobre posibles violaciones de normas del Mercosur. Este bloque prohíbe acuerdos de libre comercio fuera de sus límites establecidos.
Informes del diario Folha de San Pablo señalan que diplomáticos brasileños opinan que el acuerdo podría haber superado las restricciones impuestas para los vínculos bilaterales entre naciones del Mercosur. Se busca preservar el poder de negociación del bloque en un contexto de cambiantes relaciones intergubernamentales.
La historia reciente de Argentina y Brasil incluye la solicitud de Argentina en 2025 para una ampliación temporal de exenciones al arancel externo común, en el marco de tensiones comerciales globales. A pesar de la eliminación de restricciones acordada por los cancilleres en mayo pasado, el acuerdo con Estados Unidos, promovido por la gestión de Javier Milei, no fue parte de ese consenso.
Altos funcionarios brasileños han advertido que cualquier violación de normas requeriría una convocatoria al Consejo del Mercosur. La propuesta de Milei de avanzar unilateralmente en negociaciones con Estados Unidos podría complicar aún más la integración del acuerdo en relación a las excepciones previamente otorgadas.
El canciller argentino, Pablo Quirno, señaló que Mercosur no impide a sus miembros firmar acuerdos bilaterales. Sin embargo, un pacto de esta magnitud, similar al acuerdo con la Unión Europea, necesitaría la aprobación del Congreso argentino.
Se han dado casos previos de tensión dentro del Mercosur, como el intento de Uruguay de firmar un tratado de libre comercio con Estados Unidos en 2006. Ante situaciones similares, líderes brasileños enfatizaron que la decisión final recaerá en el presidente Lula, quien deberá considerar la relación comercial crucial entre Argentina y Brasil.
Los análisis en Brasil indican que es improbable que la situación se deteriore. Las autoridades continúan evaluando y reportarán a Lula sobre el estado de la negociación, mientras afirman que no hay riesgo de violar las normas del Mercosur, dado que el acuerdo se basa en concesiones recíprocas.