El Paso, Texas. - El cierre temporal del espacio aéreo en El Paso estuvo vinculado a pruebas de tecnología antidrones realizadas por el Departamento de Defensa de Estados Unidos, y no a drones de grupos delictivos como se especuló inicialmente. Los medios estadounidenses indican que la decisión fue imprevista y causó alarma en la comunidad local.
El Pentágono llevó a cabo estas pruebas cerca de la base Fort Bliss, que se encuentra adyacente al Aeropuerto Internacional de El Paso. El sistema utilizado era un láser de alta energía, cuya planificación había sido extensiva, pero se implementó sin la debida notificación a las autoridades correspondientes, según CBS.
El director de la Administración Federal de Aviación (FAA), Bryan Bedford, optó por cerrar el espacio aéreo aunque se habían programado reuniones para discutir los impactos en la seguridad. Funcionarios del Departamento de Defensa argumentaron que cumplían con el Código 130i, que regula la protección de instalaciones contra drones.
La FAA expresó preocupaciones sobre los riesgos para la aviación civil, dado el uso de nueva tecnología militar. Fuentes de The New York Times indicaron que el uso de láseres podría afectar la visibilidad de pilotos durante el despegue y aterrizaje, lo que llevó a una rápida restricción en los vuelos.
El alcalde de El Paso, Renard Johnson, manifestó que la comunidad se sintió asustada ante la falta de explicaciones. Legisladores, incluida la congresista Jasmine Crockett, exigieron aclaraciones sobre la abrupta decisión, destacando que el cierre no estuvo relacionado con cárteles, sino con diferencias en el manejo de aeronaves no tripuladas.