Los Ángeles, California. - La Junta de Supervisores del condado aprobó un pago de 8 millones de dólares para resolver una demanda presentada por varios agentes del sheriff, quienes alegaron haber sido intimidados por una camarilla interna conocida como los “Banditos”. La denuncia se centró en presuntos abusos que fueron documentados desde 2019.
La demanda, que estaba programada para ir a juicio el año pasado, incluía alegaciones de violencia y coerción en eventos sociales, específicamente un incidente en 2018 durante una capacitación en Kennedy Hall. Los demandantes narran que fueron objeto de agresiones físicas, amenazas y acoso, lo que afectó su desempeño laboral y bienestar emocional.
Uno de los demandantes, Art Hernandez, renunció a su puesto después de recibir acciones disciplinarias por incidentes personales. Según los documentos judiciales, las actitudes hostiles en el lugar de trabajo se concatenaron con las experiencias traumáticas vividas en este entorno, como el ataque que lo dejó inconsciente.
La respuesta del condado fue clara: los abogados argumentaron que la entidad no podía ser considerada responsable, dado que los participantes en el evento actuaron fuera de sus funciones laborales. Además, se destacó que el evento social fue de carácter voluntario y que las decisiones individuales de los agentes no implican responsabilidad del condado.
Durante la reunión del martes, el sheriff Robert Luna enfatizó su compromiso de erradicar la existencia de pandillas internas, mencionando la implementación de medidas preventivas y la revisión regular del comportamiento de los agentes. Subrayó que cualquier participación en tales grupos es inaceptable y se tomarán acciones para asegurar que no haya lugar para el acoso en el Departamento del Sheriff.