La Habana, Cuba. - La isla enfrenta una grave crisis energética tras la interrupción del suministro de petróleo. La situación se ha vuelto crítica, con escasez de combustible y un racionamiento inminente que podría afectar profundamente la economía local y la calidad de vida de sus habitantes.
Los apagones son cada vez más frecuentes en Cuba, con interrupciones de hasta 15 horas. La producción de energía del país apenas alcanza el 40 % de sus necesidades. Cada día, los cubanos viven en la incertidumbre sobre la disponibilidad de combustibles, en un contexto donde el suministro de petróleo ha caído drásticamente debido al embargo de EE.UU. y la crisis en Venezuela.
El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, ha descrito la situación como "al borde del colapso". Aunque ha expresado la disposición de dialogar con EE.UU., las tensiones políticas complican cualquier negociación. Los expertos advierten que, sin substancial apoyo externo, Cuba se enfrenta a un futuro desolador en el que faltarán tanto alimentos como servicios básicos.
La demanda de petróleo de Cuba asciende a 100,000 barriles diarios, pero los envíos han disminuido notablemente. En enero, se interrumpieron los envíos no solo de Venezuela, sino también de México. Se estima que las reservas de petróleo restantes solo durarán entre 15 y 20 días, lo que podría desencadenar una crisis humanitaria de gran escala.
México ha ofrecido mediar en el conflicto entre La Habana y Washington y ha anunciado propuestas de ayuda humanitaria. No obstante, la dependencia de México de la economía estadounidense limita las posibilidades de intervención. La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, busca facilitar el diálogo, pero el futuro de Cuba sigue siendo incierto.