La Habana, Cuba. - El Gobierno cubano ha admitido que mantiene un "diálogo" con Estados Unidos en un contexto de crecientes protestas y descontento social en la isla. Los cacerolazos y la movilización estudiantil se han intensificado debido a la crisis energética y económica.
La profunda crisis que atraviesa Cuba, marcada por el bloqueo petrolero estadounidense desde enero, ha exacerbado problemas como cortes eléctricos, escasez de combustible y aumento de precios. Estas condiciones han encendido la indignación popular, llevando a una serie de manifestaciones nocturnas.
Cecilia Bobes, socióloga y autora de "Protestas en Cuba. Más allá del 11 de Julio", reportó un aumento significativo en la violencia de las protestas. La participación activa de estudiantes universitarios resalta una nueva ola de conflictividad social. En diversas ciudades, la población ha exigido "Libertad" y "Corriente y comida", especialmente tras apagones prolongados.
Estos espacios de protesta han adquirido relevancia, como la ocupación reciente de la Universidad de La Habana, donde estudiantes organizaron una sentada para exigir mejoras en las condiciones de aprendizaje. La nueva agrupación "Acción de Reforma Universitaria" aboga por sus derechos, descontentos con la respuesta de las autoridades académicas.
En este contexto, el presidente Miguel Díaz-Canel confirmó que las conversaciones con EE.UU. están en "fases iniciales", sin ofrecer detalles sobre los temas discutidos. Resaltó la importancia de buscar soluciones bilaterales a través del diálogo. Esta admisión llega junto a la decisión del gobierno de excarcelar a 51 reclusos, un gesto que podría estar vinculado a los esfuerzos por aliviar tensiones internas y externas.