Nueva York. - Los huertos caseros están ganando popularidad entre quienes buscan alimentación saludable. Estos espacios no solo proporcionan verduras frescas, sino que también tienen un impacto positivo en el medio ambiente al disminuir las emisiones relacionadas con el transporte de alimentos.
Cultivar en casa permite acceder a productos orgánicos y de temporada. Los expertos destacan que los huertos mejoran la biodiversidad al sustituir áreas de césped. Además, las plantas ayudan a capturar carbono y generan un aire más fresco en espacios urbanos. Ellen Comeau, presidenta del consejo asesor de los Voluntarios Maestros Jardineros del Condado de Cuyahoga, señala que esta práctica puede disminuir significativamente la dependencia de productos que viajan largas distancias.
Los beneficios para la salud son amplios. Katherine Alaimo, profesora asociada de ciencia de la alimentación y nutrición humana, menciona que la jardinería promueve la actividad física y la recolección de alimentos en su punto óptimo de maduración, lo que conlleva un mayor aporte nutricional. Además, la cultivación casera fomenta un estilo de vida saludable al aumentar el consumo de frutas y verduras.
Para quienes desean iniciar un huerto, elegir el lugar adecuado es crucial. Se recomienda buscar áreas con buena exposición al sol y acceso a agua. Realizar un análisis de suelo también es beneficioso para conocer qué nutrientes son necesarios, como sugiere Comeau. Para quienes tienen limitaciones de espacio, los bancales elevados pueden ser una solución aunque implican un costo adicional.
Finalmente, es esencial elegir las plantas adecuadas, adaptadas a la región y gustos personales. Los expertos aconsejan investigar con vecinos qué variedades funcionan mejor. Los centros de jardinería locales son una excelente fuente de información sobre cómo atraer polinizadores y maximizar la producción de los cultivos.