San Pedro Las Huertas, Guatemala. - En esta aldea situada a 50 kilómetros al suroeste de la Ciudad de Guatemala, la flor estaticia (Limonium sinuatum) es fundamental para las tradiciones de la Semana Santa, utilizada en alfombras y decoraciones que engalanan las procesiones.
La estaticia, conocida como "siempreviva" o "inmortal", es esencial por su capacidad de mantener colores vibrantes durante años. Durante la Semana Mayor, esta flor se convierte en un símbolo destacado en las festividades de la región, especialmente en la cercana ciudad de Antigua Guatemala, famosa por sus celebraciones.
Edin Amílcar Pérez López, productor local, afirmó que la flor puede conservar su color por hasta tres años. Esta característica hace que la estaticia sea muy apreciada, particularmente en vísperas de Cuaresma, cuando abundan en los mercados locales.
Sin embargo, la producción enfrenta desafíos importantes. Este año, debido al cambio climático, la superficie de cultivo ha disminuido a apenas 20 cuerdas, en comparación con un promedio de 60. El proceso de recolección es complejo, ya que la flor necesita cuidados durante seis o siete meses y no tolera la lluvia.
Para mejorar las ventas, la comunidad agricultora lanzó el Festival de la Estaticia, donde 30 familias productoras ofrecen la flor directamente a los consumidores. Los precios rondan los 10 quetzales (aproximadamente 1,28 dólares) por ramo. Roberto García, presidente de la Comisión Local de Turismo, expresó que el objetivo es aumentar las ganancias de los productores y facilitar el contacto con clientes.
El color morado es el más solicitado, pero los campos también exhiben flores en fucsia, lila, blanco y amarillo. A pesar de no tener rutas de exportación formal, compradores de países como El Salvador, Nicaragua y Honduras buscan estas flores en mercados de Antigua Guatemala y la capital.