Minneapolis, Minnesota. - La familia de Alex Jeffrey Pretti, abatido a tiros durante un operativo del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), ha rechazado la versión oficial de las autoridades. Según el gobierno federal, Pretti representaba una amenaza armada, acusaciones que han sido categóricamente desmentidas por sus seres queridos.
El incidente se produjo durante un operativo federal, donde los agentes afirmaron que Pretti portaba un arma y que actuaron en defensa propia. Sin embargo, la familia sostiene que él no tenía un arma, sino que estaba usando su teléfono móvil y tratando de ayudar a una mujer que había sido derribada momentos antes del tiroteo, lo que contradice las declaraciones oficiales.
A través de un comunicado, la familia expresó estar "destrozada pero también profundamente indignada". Calificaron las afirmaciones del gobierno como "repugnantes y reprobables". Además, destacaron que el último acto de Alex fue intentar ayudar a otra persona, reafirmando que siempre fue un buen hombre que trabajaba como enfermero de cuidados intensivos para veteranos en el área.
El caso ha desencadenado manifestaciones en Minneapolis, donde los ciudadanos piden una investigación independiente y el acceso completo a los videos del operativo. El gobernador de Minnesota ha activado a la Guardia Nacional para ayudar a las autoridades locales a manejar la creciente tensión social y las protestas tras el tiroteo.
Las autoridades federales aún no han presentado evidencia pública que respalde su versión del suceso. Esta situación ha reavivado el debate sobre el uso de la fuerza por parte de agencias federales en comunidades urbanas, así como sobre los procedimientos de su intervención.