Dilley, Texas. - Decenas de familias migrantes protestaron el sábado frente a un centro de detención en Texas, donde un niño ecuatoriano de cinco años y su padre fueron trasladados esta semana tras ser detenidos en Minnesota. Los manifestantes exigieron mejores condiciones de vida y la liberación de los niños.
Visuales del evento mostraron a niños y padres en chaquetas y suéteres, sosteniendo carteles que decían "Libertad para los niños". Durante la protesta, los asistentes coreaban "¡Libertad!" y "Déjennos ir", según Eric Lee, abogado de inmigración presente en la instalación. La detención de Liam Conejo Ramos y su padre, Adrián Alexander Conejo Arias, ha generado un intenso debate sobre la política migratoria del gobierno actual.
Las circunstancias de la detención han sido motivo de controversia, con relatos contradictorios sobre si se proporcionó una opción adecuada a los padres para dejar al niño al cuidado de otra persona. Este caso se añade a un contexto ya tenso en el que, horas antes, un incidente violento en Minneapolis involucró a un agente de inmigración, lo que desencadenó más manifestaciones en la ciudad.
María Alejandra Montoya Sánchez, involucrada en la protesta y detenida en Dilley desde octubre, describió las difíciles condiciones dentro del centro. Según ella y otros defensores, la alimentación ha sido deficiente y han enfrentado problemas de salud constantes. Lee le dio voz a sus preocupaciones, destacando el valor de las familias que protestan en situaciones adversas.
El abogado Marc Prokosch, representante de la familia Conejo Ramos, aún no ha ofrecido comentarios sobre el caso. Un portavoz del Departamento de Seguridad Nacional no proporcionó declaraciones tras la protesta. Activistas temen que la situación continúe deteriorándose si no se atienden las condiciones de los migrantes en detención.