Madrid, España. - La Feria Internacional de Turismo, Fitur, abrió este miércoles sus puertas en Madrid, destacándose como la edición más atípica entre las 46 celebradas hasta la fecha. La inauguración se vio ensombrecida por el accidente ferroviario en Adamuz, Córdoba, que dejó al menos 43 fallecidos, lo que provocó un luto oficial y una menor presencia de políticos.
El evento comenzó con un minuto de silencio en homenaje a las víctimas, al que asistieron representantes del Gobierno, incluyendo al ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu. La feria mantuvo su afluencia habitual, aunque la actividad en varios stands vinculados a operadores ferroviarios fue minimizada, con mensajes de condolencias en sus pantallas. Diversas empresas, como Iberia y Paradores, también cancelaron actos públicos programados.
La inauguración oficial, gobernada por los Reyes de España, se trasladó al jueves por la participación del Rey Felipe VI en el Parlamento Europeo. La Casa Real ha confirmado su asistencia a pesar del luto vigente. Mientras tanto, la feria continuó con exposiciones relacionadas con la Inteligencia Artificial y el desafío del sector turístico ante la escasez de talento, ya que el 83% de las empresas turísticas enfrenta dificultades para encontrar personal.
Entre las novedades de esta edición, se destaca que México es el país invitado y la inclusión de robots en servicios de atención y limpieza, reflejando una tendencia a la automatización en la industria. Juan José Hidalgo, presidente de Globalia, destacó que esta feria no solo sirve para generar negocios inmediatos, sino también para establecer contactos en el sector.
La normalización del turismo se ha convertido en el enfoque central, con previsiones optimistas para el crecimiento en 2026. Según un informe de Ávoris, la mitad de los españoles planea realizar al menos un viaje de ocio este año. Mientras tanto, cadenas hoteleras como Meliá y Minor siguen expandiendo sus operaciones y renovando sus instalaciones para adaptarse a un mercado en evolución.