Roma, Italia. - El Vaticano celebra el 400 aniversario de la consagración de la Basílica de San Pedro con una exposición dedicada a Gian Lorenzo Bernini y su relación con el Papa Urbano VIII. La muestra, titulada "Bernini y los Barberini", se inaugura este jueves.
La exposición destaca el vínculo entre Bernini y Urbano VIII, quien gobernó entre 1623 y 1644. Se considera que el Papa fue quien descubrió el talento excepcional de Bernini, impulsando su carrera y estableciendo a Roma como el núcleo artístico de la civilización cristiana. Durante su pontificado, Urbano encargó a Bernini importantes obras para la basílica, incluida la construcción del famoso baldaquino.
El comisario de la exposición, Andrea Bacchi, señaló que Urbano VIII comprendió el potencial de Bernini, reconociéndolo como el posible sucesor de Miguel Ángel. Esta relación fue vital para fortalecer la posición de la Iglesia católica en Europa, un periodo en que su autoridad era cuestionada.
A pesar de su legado artístico, Urbano VIII no siempre ha sido bien valorado por la historia. Se le recuerda por su negativa a indultar a Galileo Galilei por sus teorías científicas. La exposición también aborda estas controversias, contrastando su contribución a las artes con sus decisiones políticas.
La muestra incluye una variedad de obras de Bernini, como esculturas, bocetos y pinturas, algunas de las cuales no han sido vistas en Italia durante siglos. El Vaticano ha prestado un modelo especial del trono de San Pedro diseñado por Bernini, subrayando la riqueza de su legado artístico.