Ginebra, Suiza. - La inteligencia artificial (IA) está revolucionando tanto la vida personal como profesional, generando debates sobre su impacto en el empleo. Expertos de la ONU abogan por priorizar la supervisión humana en su desarrollo para mitigar riesgos potenciales y asegurar beneficios equitativos.
El Secretario General de la ONU, António Guterres, advirtió en 2024 que el futuro de la humanidad no debe depender exclusivamente de algoritmos. La organización trabaja en la creación de un marco ético global para la gobernanza de la IA, basado en el Pacto Digital Global. Este enfoque promueve una integración responsable de la tecnología en la sociedad.
La educación será crucial para mantener la relevancia de los humanos en un futuro dominado por la IA. Shafika Isaacs, de la UNESCO, enfatiza que se necesitarán 44 millones de nuevos docentes para 2030, y subraya que la educación es un proceso humano que no puede ser sustituido por máquinas. Las habilidades de pensamiento crítico y creatividad seguirán siendo esenciales en un entorno laboral en transformación.
Aunque algunos estudios indican que el 41% de empleadores podrían reducir sus plantillas debido a la IA, la Organización Internacional del Trabajo prevé que se generarán nuevos roles que combinen habilidades humanas y tecnológicas. Los trabajadores deberán adaptarse, aprender continuamente y adoptar una mentalidad de crecimiento para prosperar.
La ONU también destaca la importancia de garantizar el acceso universal a la IA, evitando que su desarrollo y beneficios concentren el poder en manos de unos pocos. La implementación de políticas que favorezcan la inclusión y la dignidad humana será esencial para evitar divisiones sociales y fomentar el desarrollo humano sostenible en una era de transformación tecnológica.