Buenos Aires, Argentina. - Las recientes lluvias han generado inundaciones en sectores claves de la provincia, afectando significativamente el inicio de abril en el sector agropecuario. Localidades como Azul y Olavarría enfrentan campos anegados, complicando la cosecha de soja y maíz.
Durante los últimos días, la región ha recibido precipitaciones acumuladas de hasta 130 milímetros, lo que ha causado retrasos en la recolección y ha suscitado preocupación entre los productores. Aunque estas lluvias son cruciales para la recarga de los perfiles del suelo, a corto plazo complican las labores agrícolas.
La Bolsa de Comercio de Rosario ha reportado que localidades como General Pinto y General Villegas han tenido registros altos de lluvia, alcanzando hasta 90 y 44 milímetros, respectivamente. En Santa Fe, la situación también es crítica, con acumulados significativos en localidades como Coronda y Santa Clara de Buena Vista.
Por otro lado, Córdoba ha sido la más afectada, superando los 130 milímetros en Arroyito. Este patrón de precipitaciones ha persistido en el sur de Buenos Aires, donde el impacto en la transitabilidad rural y la cosecha es evidente. A pesar de que el norte bonaerense experimentó lluvias más leves, las condiciones en el centro y el sudeste continúan siendo problemáticas.
En este contexto, los productores deben encontrar oportunidades para reanudar sus actividades. La complejidad del panorama agrícola resalta la necesidad de monitorear las condiciones climáticas en las próximas semanas para mitigar los efectos de las inundaciones.