Bagdad, Irak. - El Gobierno de Irak anunció la retirada total de las fuerzas armadas de Estados Unidos de sus bases en territorio federal, excluyendo la región del Kurdistán. Este movimiento cierra un capítulo de más de dos décadas de presencia militar estadounidense en el país.
El último contingente de asesores estadounidenses dejó la base aérea Al-Asad en la provincia de Anbar. Este centro militar fue fundamental en las operaciones de combate contra el grupo Estado Islámico y ha sufrido numerosos ataques, incluido un bombardeo con misiles por parte de Irán en 2020.
El Ministerio de Defensa iraquí confirmó que la coalición encabezada por Estados Unidos también se retiró de su cuartel general del Mando de Operaciones Conjuntas, dejando el control total de estas instalaciones a las fuerzas de seguridad-apodaca-leonardo-escobar/">seguridad iraquíes. A pesar de la retirada, un número reducido de tropas estadounidenses sigue presente en la base aérea de Harir, en el Kurdistán.
Con el fin de su misión de combate, Irak afirma tener la capacidad de garantizar su propia seguridad. Las autoridades indican que la relación futura con Estados Unidos se centrará en capacitación y asistencia técnica. Aun así, las operaciones contra ISIS continúan siendo prioritarias, especialmente en territorio sirio.
La completación de esta retirada podría influir en las negociaciones sobre el desarme de milicias armadas en Irak, que habían justificado su armamento por la presencia de fuerzas estadounidenses. La situación política y de seguridad en Irak está en observación, ya que la influencia de grupos como Kataib Hezbollah y Harakat al-Nujaba sigue vigente.