Masai Mara, Kenia. - La expansión del ganado en zonas protegidas está llevando a los leones a abandonar áreas clave de su hábitat. Un estudio realizado durante casi una década destaca cómo la actividad humana influye en la convivencia entre grandes felinos y ganaderos, aun sin caza directa ni ataques.
Históricamente, Kenia había visto una recuperación en la población de leones, que aumentó un 25% en los últimos 15 años tras un grave declive. Durante el siglo pasado, la población disminuyó drásticamente, despertando preocupaciones sobre su posible extinción. Sin embargo, la creciente presencia de ganado está representando una nueva amenaza para estos felinos.
Investigadores de la Universidad de Aarhus en Dinamarca realizaron un exhaustivo estudio cartográfico en la reserva de Masai Mara, evaluando la dinámica entre leones y ganado en siete zonas de conservación. A pesar de que los leones y el ganado no ocupan el mismo terreno al mismo tiempo, se observó que los felinos evitan áreas donde pasta el ganado, lo que limita su espacio vital.
El modelo de conservación que integra el ecoturismo y el pastoreo tradicional presenta limitaciones debido a las interacciones dañinas entre los leones y los rebaños. Aunque el ganado es protegido durante la noche y no ocurre una depredación significativa, los leones están desarrollando un comportamiento evasivo hacia los humanos y sus animales, abandonando los territorios donde el ganado pastorea.
Más del 70% de los leones de Kenia ahora habita fuera de parques naturales importantes, lo que pone en riesgo su supervivencia. Para enfrentar esta situación, es crucial limitar el tamaño de los rebaños, rotar los pastos y continuar recopilando datos sobre esta compleja relación. Comprender cómo responden los leones a la presencia humana es clave para preservar su hábitat.