Madrid, España. - En 2025, España alcanzará un índice de envejecimiento del 148%, con 148 personas mayores de 64 años por cada 100 menores de 16, según el informe de la Fundación Adecco. Esta situación representa un nuevo máximo histórico para el país, revelando la creciente longevidad de la población.
Los datos del Instituto Nacional de Estadística reflejan un incremento de 5,7 puntos porcentuales en el envejecimiento desde 2024. Los expertos advierten sobre la aceleración en esta tendencia, atribuida a una baja natalidad y a una mayor esperanza de vida. Este fenómeno demográfico plantea desafíos significativos para el sistema social y económico español.
Desde el año 2000, España se ha convertido en un país envejecido, con un aumento constante en la tasa de envejecimiento, que superó el 100% por primera vez en ese año. La última comparación muestra un aumento notable del 18% en el índice de envejecimiento en los últimos cinco años, lo que evidenciará la presión sobre los servicios sociales y el mercado laboral.
Asturias, Galicia y Castilla y León son las comunidades autónomas con el mayor envejecimiento, con índices superiores al 230%. Por el contrario, Ceuta y Melilla presentan los índices más bajos, permaneciendo debajo del 100%. Este cambio demográfico no solo redefine la pirámide poblacional, sino que también resalta la necesidad de dirigir esfuerzos hacia la inclusión de profesionales mayores en el mercado laboral.
Ante esta situación, los expertos enfatizan la necesidad de abordar los prejuicios laborales, ya que a pesar de ser un segmento importante para la economía, muchos profesionales mayores de 45 años enfrentan barreras que limitan su empleabilidad. Las políticas deben centrarse en integrar a este grupo en el mercado laboral, en lugar de excluirlo.