Washington, D.C. - El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha formalizado el inicio de la Junta de Paz, un esfuerzo internacional para mediar en el conflicto en Gaza. Con una primera reunión agendada para este jueves, la iniciativa busca reunir a más de 20 países para discutir un plan de reconstrucción y estabilización de la región.
La sesión inaugural se llevará a cabo en Washington, coincidiendo con una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU que analiza el alto al fuego en Gaza y la expansión israelí en Cisjordania. Esta simultaneidad ha generado tensiones, ya que cuestiona la efectividad de la nueva mediación estadounidense frente al sistema multilateral de la ONU, criticado previamente por Trump.
Karoline Leavitt, portavoz de la Casa Blanca, ha confirmado que países como Israel, Argentina y Egipto estarán representados. Líderes como Javier Milei de Argentina y Santiago Peña de Paraguay asistirán a la reunión, mientras que Israel enviará a su ministro de Exteriores, Gideon Saar. No obstante, varios países importantes han decidido no participar, incluyendo Francia y Reino Unido, lo que resalta las debilidades de este nuevo esfuerzo diplomático.
México ha optado por la observación, cuestionando la falta de inclusión del Estado palestino. La presidenta Claudia Sheinbaum señaló que la postura mexicana se alinea con los principios de política exterior que favorecen una resolución que contemple la solución de dos Estados. Esta decisión refleja el compromiso de México con el derecho internacional-sindrome-asperger/">internacional y el equilibrio en el conflicto.
La iniciativa de Trump promete una inversión de cinco mil millones de dólares y el despliegue de recursos internacionales en Gaza, aunque la capacidad de los países involucrados para cumplir esas promesas sigue en duda. La viabilidad de establecer una fuerza internacional en la región y desarmar a Hamas se presentan como desafíos significativos.
El futuro de la Junta de Paz dependerá de su legitimidad y de si puede operar en un espacio donde el Consejo de Seguridad de la ONU ya está activo. La historia reciente y la respuesta de la comunidad internacional ante el desafío de encontrar una solución duradera son aspectos críticos que definirán el impacto real de esta nueva iniciativa.