Ciudad del Vaticano. - La Basílica de San Pedro fue el escenario reciente de una Vigilia de Oración por la Paz, presidida por el Papa León XIV, donde alrededor de diez mil fieles se congregaron. Durante el evento, el Pontífice reiteró su llamado a los líderes mundiales a dejar de lado el rearme y buscar la mediación y el diálogo.
León XIV, durante la celebración que incluyó el rezo del Rosario y meditaciones, advirtió sobre los peligros de la "idolatría del poder y del dinero". El Papa resaltó que la verdadera fuerza se manifiesta en el servicio y el compromiso con la vida, no en la guerra. Este mensaje cobra especial relevancia en un mundo marcado por conflictos prolongados.
El sufrimiento infantil en zonas de guerra fue un tema central en sus comentarios. El Papa instó a escuchar la voz de los más afectados y subrayó que la oración debe ser vista como una herramienta activa para combatir el mal y promover la paz en la vida cotidiana de las personas.
La vigilia se realizó en un contexto global inestable, con conflictos activos en Europa del Este, Oriente Próximo y diversas regiones de África, donde las tensiones han aumentado. La carrera por el rearme entre potencias y el debilitamiento de los mecanismos de negociación han intensificado el riesgo de confrontaciones prolongadas.
El llamado del Papa a la paz resuena en un momento en el que la cuestión de la estabilidad mundial es crucial. La comunidad internacional se enfrenta al desafío de encontrar soluciones efectivas que prioricen el diálogo y la cooperación por encima de la confrontación armada.