Minneapolis, Minnesota. - En las últimas semanas, miles de voluntarios han seguido a agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Minneapolis, formando una red de resistencia civil ante la Operación Metro Surge, que ha intensificado las redadas migratorias en la ciudad.
Los voluntarios, compuestos por docentes, empresarios y ciudadanos preocupados, han activado un sistema de alerta que les permite advertir a la comunidad sobre la presencia de agentes migratorios. Estos grupos organizan entregas de alimentos y transporte para inmigrantes que temen salir de casa, convirtiéndose en un salvaguarda durante la represión que se ha incrementado desde diciembre.
Andrew Fahlstrom, de Defend the 612, destaca que la situación sigue siendo crítica, a pesar de cambios en la dirección del ICE. Más de 3,400 arrestos se han documentado y la participación de agentes federales ha sido alarmante, con la detención de personas al azar, incluyendo a profesionales y empleados públicos, lo que ha causado gran preocupación en la comunidad.
La respuesta de los activistas se ha extendido rápidamente por los vecindarios con alta población inmigrante, implementando redes de respuesta rápida que utilizan aplicaciones como Signal para comunicarse. Además, la presencia constante de manifestantes detrás de los convoyes de ICE ha generado enfrentamientos, en los que los agentes han respondido con fuerza, como gas lacrimógeno y detenciones.
Los voluntarios continúan amidando desafíos mientras intentan mantener la calma ante una situación tensa. Aunque algunos expertos advierten sobre los riesgos de confrontaciones, la resiliencia de la comunidad muestra que la lucha por la seguridad de los inmigrantes en Minneapolis está lejos de acabar. Se espera que la movilización y las estrategias de resistencia sigan evolucionando en respuesta a la crisis migratoria.