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Riesgos globales tras la expiración del tratado START III entre EE. UU. y Rusia

La expiración del tratado START III pone en riesgo el control nuclear entre EE. UU. y Rusia, elevando la tensión global.

La falta de un nuevo acuerdo puede desencadenar una nueva carrera armamentista y aumentar la tensión nuclear.
Tratado START III.Este 5 de febrero expira el plazo del tratado START III, el cual establece los límites estrictos al arsenal nuclear estratégico de Estados Unidos y Rusia, lo que enciende las alertas.(Especial creado con Google AI) / Foto: Especial

Washington, D.C. - Este 5 de febrero expira el tratado nuevo START, el cual limita el arsenal nuclear estratégico de Estados Unidos y Rusia. Este hecho ha generado preocupaciones sobre un posible vacío en el control nuclear global, que podría ser histórico desde la Guerra Fría.

Desde 1972, los tratados de control de armas han proporcionado un marco que ayuda a moderar la competencia nuclear entre las dos potencias. La expiración del nuevo START sin un reemplazo podría dar lugar a un aumento en el despliegue de armas nucleares y a una escalada de tensiones, especialmente en el contexto de la guerra en Ucrania.

Expertos advierten que el final de este tratado podría desencadenar una nueva carrera armamentista, donde las jornadas de desarme se inviertan. La postura de los líderes en ambas naciones agrava la situación, con Vladimir Putin y Donald Trump presentando diferencias significativas sobre el futuro del control nuclear. Estados Unidos insiste en un nuevo acuerdo que incluya a China, una solicitud rechazada por Pekín.

El START III fue firmado en 2010 y prorrogado en 2021, estableciendo limitaciones claras sobre el número de ojivas nucleares y vehículos de lanzamiento. Sin embargo, se encuentra en una situación crítica al no ser susceptible de nuevas extensiones. La falta de inspecciones y mecanismos de transparencia podría llevar a una mayor desconfianza entre las potencias nucleares.

A medida que el mundo observa la situación, líderes internacionales claman por la continuación del tratado. El papa León XIV ha argumentado que su finalización podría crear un entorno más peligroso a nivel global. Sin un marco de control, el riesgo de una nueva carrera nuclear y la proliferación de armas se incrementan considerablemente.

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