ir al contenido

Sensores de alta tecnología monitorean la Basílica de San Pedro

Sensores avanzados se instalan en la Basílica de San Pedro para asegurar su conservación y monitorizar su estado estructural.

Innovadores sistemas garantizan la conservación del emblemático edificio vaticano mediante un exhaustivo monitoreo en tiempo real.
Sensores de Alta Tecnología para Proteger San Pedro / Foto: Especial

Ciudad del Vaticano. - Sensores de alta tecnología han sido instalados en la Basílica de San Pedro con el objetivo de monitorizar su estructura en tiempo real. Esta innovación busca garantizar la preservación de uno de los monumentos más significativos de la cristiandad, contribuyendo a su cuidado durante los próximos cuatrocientos años.

Este sistema de monitoreo, que incluye equipos altamente especializados, permite detectar cualquier variación, como desplazamientos o fisuras, en diversas áreas del edificio. Gracias a los 80 mil metros cuadrados mapeados, es posible observar cada detalle de la estructura, incluso cómo reacciona a la luz solar a diferentes horas del día. Alberto Capitanucci, responsable del Área Técnica de la Fábrica de San pedro/">Pedro, destacó la importancia de este sistema para prever alteraciones en la basílica.

El coste del proyecto ha sido elevado, aunque se considera una inversión valiosa, dadas las complejidades y la novedad de la operación en el Vaticano. La donación de Eni ha sido fundamental en el desarrollo de esta tecnología. Claudio Granata, director de Stakeholder Relations & Services de Eni, aseguró que las horas de estudio dedicadas al monitoreo son una contribución significativa a la conservación del patrimonio vaticano.

Para llevar a cabo esta ambiciosa empresa, se han integrado datos históricos y estudios realizados anteriormente sobre la basílica. De esta forma, el equipo encargado ha podido crear un modelo digital tridimensional que facilita el análisis estructural. Se identificaron problemas en los cimientos, que se encontraban en terrenos no siempre compactos, lo que ha requerido soluciones ingeniosas desde épocas pasadas.

A medida que la Basílica de San Pedro celebra sus 400 años desde su dedicación en 1626, el uso de tecnologías avanzadas representa un avance significativo en la protección de este invaluable patrimonio arquitectónico, asegurando su legado para futuras generaciones.

Más reciente