Washington, D.C. - El expresidente Donald Trump hizo un llamado a los estadounidenses para que dejen atrás el escándalo de Jeffrey Epstein. Su declaración se produjo en medio de una creciente investigación relacionada con nuevos documentos que involucran a figuras políticas destacadas, incluyendo al exembajador británico en EE.UU., Peter Mandelson.
Mandelson enfrenta acusaciones de haber facilitado información a Epstein y renunció a su cargo en la Cámara de los Lores del parlamento británico a raíz de estas alegaciones. Además, la Policía británica está llevando a cabo una investigación sobre "delitos de mala conducta en el ejercicio de un cargo público" respecto a su actuación.
En Estados Unidos, el expresidente Bill Clinton y su esposa, Hillary Clinton, también se verán obligados a testificar en el Congreso en relación con sus vínculos con Epstein. Esta comparecencia se programó para finales de febrero y forma parte de un comité que investiga el caso.
Trump, al enfrentar preguntas sobre Epstein en la Casa Blanca, defendió su inocencia al afirmar que las investigaciones no revelaron nada en su contra, describiendo las acusaciones como parte de una conspiración. "Es hora de que el país se ocupe de asuntos que realmente importan", afirmó, sugiriendo un enfoque en temas de salud y bienestar en lugar del escándalo.
Aunque ni Trump ni los Clinton han sido acusados formalmente de delitos relacionados con Epstein, el caso sigue generando controversia. Además, se han reportado que algunas víctimas de Epstein han expresado su preocupación porque sus nombres no fueron debidamente protegidos tras la publicación de documentos, lo que ha llevado a nuevas solicitudes legales sobre la privacidad de la información.