Phoenix, Arizona. - Un jurado federal ordenó a Uber a pagar 8.5 millones de dólares a una mujer que afirma haber sido víctima de agresión sexual por parte de uno de sus conductores durante un viaje en 2023. Este veredicto se produce en un contexto de críticas hacia la empresa por su historial de seguridad.
La demanda se originó después de que la mujer, tras una celebración de su graduación, utilizara el servicio de Uber para regresar a su hotel. Durante el trayecto, el conductor detuvo el vehículo, se trasladó al asiento trasero y la agredió sexualmente. La abogada de la demandante, Sarah London, destacó que el fallo busca reconocer la valentía de quienes han denunciado a Uber por situaciones similares.
Aunque el jurado no encontró a Uber negligente ni a sus sistemas de seguridad defectuosos, la empresa planea apelar la decisión. El portavoz Andrew Hasbun afirmó que el veredicto respalda la postura de Uber sobre su responsabilidad en la seguridad de los pasajeros, enfatizando que la compañía ha realizado inversiones significativas en este ámbito.
Las acusaciones contra Uber no son aisladas. Desde que comenzaron a surgir denuncias sobre agresiones sexuales, la empresa ha enfrentado cuestionamientos sobre la efectividad de sus medidas preventivas. A pesar de esto, Uber sostiene que ha visto una reducción notable en el número de incidentes reportados, pasando de casi 6,000 entre 2017 y 2018 a 2,717 entre 2021 y 2022, un descenso que representan un porcentaje muy pequeño del total de viajes.
Para abordar estos problemas, Uber ha implementado varias estrategias, entre ellas, la creación de una base de datos junto a Lyft para identificar y descalificar a conductores con antecedentes de agresiones sexuales. Este caso podría marcar un hito en la evaluación de la responsabilidad de plataformas de viajes compartidos en incidentes de este tipo.