Vaticano, Ciudad del Vaticano. - La Basílica de San Pedro festejará los 400 años de su consagración con un proyecto tecnológico innovador. La iniciativa “Más allá de lo visible” busca transformar el emblemático monumento en uno de los más seguros y vigilados del mundo, incorporando tecnología avanzada para garantizar la estabilidad del edificio.
El programa incluye la instalación de sensores de alta precisión en varias partes de la basílica, como cimientos y fachada. Estos dispositivos proporcionan un monitoreo estructural continuo y generan un mapa tridimensional, permitiendo un análisis detallado de la arquitectura y el terreno donde se encuentra la basílica. La capacidad de detectar desplazamientos mínimos es fundamental para anticipar riesgos.
La Fábrica de San Pedro explica que esta tecnología permite identificar cambios físicos imperceptibles, facilitando el cuidado del templo. El sistema de monitoreo ofrece acceso instantáneo a los datos, lo cual es crucial para la rápida toma de decisiones ante cualquier variación en la estructura.
Además, el proyecto incluye un sistema digital para el control del flujo de visitantes, que permitirá gestionar la entrada de hasta 20 millones de personas al año. Con esta modernización, se busca mejorar la seguridad y la experiencia del visitante, evitando congestiones y garantizando un acceso más ordenado.
La plataforma digital también contará con una sección interactiva donde los visitantes podrán compartir historias y experiencias, promoviendo la participación de la comunidad. En términos de sostenibilidad, el nuevo modelo de cafetería priorizará la economía circular, asegurando el uso responsable de los recursos.
La integración de estas tecnologías no solo resguarda uno de los más importantes símbolos de la cristiandad, sino que abre nuevos horizontes en el cuidado del patrimonio universal.