Monterrey, Nuevo León. - La acumulación de llantas desechadas en el estado alcanza más de 3,000 toneladas anuales, generando preocupaciones ambientales. Estas llantas, que pueden tardar más de 500 años en degradarse, a menudo terminan en vías públicas y cuerpos de agua, como los ríos Santa Catarina y Pesquería.
El Sistema Integral para el Manejo Ecológico y Procesamiento de Desechos (SIMEPRODE) se encarga de recolectar una parte de estos neumáticos, pero el manejo inadecuado persiste. Las llantas abandonadas contribuyen a la contaminación del suelo y pueden causar incendios. Además, estudios indican que pueden representar hasta el 28 por ciento de los microplásticos en los océanos.
Las llantas están fabricadas con materiales que implican un alto costo ambiental en su producción. Por cada neumático de automóvil se requieren hasta 32 litros de petróleo, y en el caso de neumáticos para camiones, la cifra se eleva a 100 litros. Ante esta situación, el Gobierno del estado insta a los ciudadanos a participar en la disposición correcta de estos residuos.
Raúl Lozano, titular de la Secretaría de Medio Ambiente, destacó que hay alternativas para el manejo adecuado de llantas. Los ciudadanos pueden acudir a instalaciones de SIMEPRODE o a los municipios para depositar sus neumáticos. La planta trituradora de SIMEPRODE no solo procesa estos materiales, sino que también los redistribuye a la industria, incluyendo la cementera.
Además de fomentar el correcto desecho, el Gobierno estatal ha realizado casi 40 jornadas de limpieza en ríos metropolitano, alineándose con la Ley de Economía Circular. Lozano afirmó que se están implementando políticas para mejorar la trazabilidad de los neumáticos, buscando identificar claramente su origen y destino final.